jueves 20 de noviembre de 2008

La pequeña jauría

Siempre quise hacer la medianera de la casa pero por "H" o por "B" nunca pude. Hicimos el encadenado, pero como todo tiene su propio curso, sobre el mismo tuvimos que colocar un alambrado y de este modo, la vida de uno se mezcla un poco con el mundo más allá de los límites legales de nuestro terreno.

Cachita siempre fue una perrita tímida, aunque su tamaño mediano-grande y su gran vozarrón haya hecho asustar a más de uno. El camino más largo que conoció era el del "kioskito" a una cuadra de casa, donde comúnmente, comprábamos bebidas gaseosas, cigarrillos y diversas golosinas.

Nuestra casa no es una gran casa, yo diría que es una vivienda fea, sin terminar, mal construida, mal ubicada dentro del terreno y gracias a estar todo mal parido de entrada en un barrio que no gusta progresar y olvidado por los intendentes de turno, cada vez que queremos/necesitamos hacer progresar nuestro hogar cuesta fortunas a causa de estar todo mal distribuido. Muchas veces esta situación me hace sentir como un "Petrocelli argentino" que nunca termina de edificar su vivienda.

En Argentina, es común aglutinar la pobreza en "villas". La villa, conocida antiguamente como "villa miseria" es el equivalente a lo que se conoce por "favela brasilera", donde es típico que políticos corruptos tanto de izquierda como de derecha se aprovechen de la situación de esta gente para utilizarlos a cambio de una dádiva como "fuerza de choque" para sus candidaturas y oscuros fines.
¿Si hay personas buenas dentro de la villa?
Por supuesto, hasta puedo asegurar que hay montones que creen y sueñan con un mundo mejor!

El caso es que, desde hace ya más de medio siglo y por lo que se dice por ahí, el peronismo (partido político mayoritario nacional), trajo los pobres del interior del país, los hizo vivir en viviendas precarias con el único objetivo de "tomar Buenos Aires". Este modo de vida fue acrecentándose con el tiempo e invadiendo el Gran Buenos Aires hasta copar por sectores la Capital Federal. Los radicales también se aprovecharon de la falta de recursos de estos ciudadanos y como es sabido, la izquierda también hace de las suyas con la mala situación ajena. Lo peor, es que se les enseñó que "eso" es el "verdadero pueblo" y que los derechos y libertades propias están por sobre los derechos y libertades del resto del país. Los peronistas siempre se beneficiaron de este maltrato encubierto, los radicales lo hacen pero no les va tan bien con el engaño y la izquierda los moviliza a voluntad pero a la hora de las urnas toda esa gente vota por el partido de ultra-derecha del General Perón y el fracaso siniestro es notable al momento de elecciones.

A lo largo de los años, se creó la "cultura" de que ellos son los "pobrecitos" y no deben respetar a nada ni a nadie: el mundo debe velar por ellos y servirles en todo. Pagar sus gastos, criar sus hijos, cuidar su situación....
¿Creen que alguna vez se les ha enseñado a valerse por sí mismos???
Jamás!!!
Toda persona que se vale de sus esfuerzos no depende del justicialismo, los radicales o la izquierda usurera.
¿Qué negocio sería esta gente sin el opio de la dádiva y la miseria???
Ninguno, por supuesto.
De ahí, es que se les inculcó que deben pasar por sobre los derechos de sus semejantes y de respetar la vida y tranquilidad animal.... olvídense.

En Argentina, hace ya más de cinco décadas que a los pobres se les enseñó el famoso versito de "vos tenés, vos me tenés que dar", como si el que se rompe el culo trabajando estuviese obligado a mantenerlos de su sueldo. Todos sabemos que hay gente caída en la desgracia de la pobreza, pero esto no significa que carguemos con la culpa.

A cambio de toda esta manipulación ciudadana y de la falta de recursos por mi parte para terminar la medianera de casa, Cachita toda su vida estuvo expuesta al maltrato del resentimiento de unos contra otros gracias a la corruptela política de mi país. Por el simple hecho de no tener un perro sarnoso y que no sirva como sebo de pestes, porque llega a tal la ignorancia de algunas de estas personas, que creen que teniendo una mascota arruinada, ellos podrán ser inmunes a las enfermedades y plagas que abundan en los barrios pobres!!!
Que creencia de mierda!!!

Cada tanto escuchaba las piedras contra las paredes de mi casa dirigidas a mi perra cuando se recostaba a tomar sol en el frente, sabiendo que hay casi diez metros de la pared al alambrado y que los proyectiles venían del medio de la calle, se puede decir que viajaban prácticamente quince metros y un perro tomando sol a esa distancia no creo que sea peligroso. Otras veces, pasaban provocando al can dando puntapiés al alambre y por sobre el mismo golpear con un palo a mi mascota.
Exacto, nadie puede decirles nada porque ellos son lo incomprendidos y a causa de ser solo dos en casa y tener un terreno de 25x10 que según el peronismo y la izquierda argentina no me merezco y debería repartir lo poco que tengo cuando estos polítiqueros viven en sendas casas que valen veinte a miles de veces más que la mía y no la reparten con nadie, yo debo como buen ciudadano soportar el abuso de clases que estos tipos han creado a través de los años. Por suerte los perros no piensan de esta forma tan estúpida, saben bien que del tipo peligroso.... hay que defenderse!

Los perros tienen noción de propiedad, territorio, defensa, ataque... no se rigen como los idiotas humanos, ellos presienten al malo, al agresor.
Desde que los críos de Cachi empezaron a caminar y adueñarse de la casa, al ser tan chiquitos en sus primeros días de vida, escapaban por los huecos del alambre y ladraban con enojo a quienes en el barrio se tenía por sentado que era chorro (ladrón) y movían el rabo alegremente a las personas de bien.
¿Como pudo transmitir Cachita sus experiencias a sus hijos???
No tengo idea, pero era divertido ver como unas pulguitas salían a mostrar su desencanto con ciertas personas y nosotros tratando de contenerlos para que no se acostumbren a volverse perros callejeros.

Como ven, en mi barrio hay de todo: gente buena, gente mala, pobres, clase media, barrio, villa, ruidosos, silenciosos....
Cuando veía mis perros y sus reacciones siempre me venía a la cabeza una de las pocas veces que La Pantera Rosa habló: ¿Por qué los humanos no serán tan inteligentes como los animales?